sábado 14 de abril de 2007

La República

Aquel 14 de abril amaneció temprano. Su larga melena cobriza llena de rizos (aquella que años más tarde copiaran de su recuerdo para vestir a Rita Hayworth, en GILDA) se desperezó entre las sábanas. El sueño había sido largo, y una pesadilla de botas militares le habían convertido, sin su permiso, en una bella durmiente encadenada a los sótanos reales. Sin embargo esa mañana, había sentido vibrar en los labios un ardiente beso que le había hecho despertar y abandonar la cama, mostrando al coro de varones sedientos aquella magnífica desnudez de piel morena y brillante. Pero la pasión de aquellos hombres tenía solamente eso: pasión. Carecían de aquello que hubiera podido lograr que su despertar fuera eterno: el arte de "saber".

Aquella adolescente de pura raza, que sin pudor acariciaba con sus senos cuanto tocaba, no sabía que aquel día ya estaba herida de muerte y que cinco años después una manzana envenenada la volvería a tender dormida en aquel sótano donde solo se escuchaban las notas lejanas de valses reales.Hoy, en un homenaje silencioso, me acerco a sus labios llevando en mi boca el beso de aquellos que pudieron ser y no fueron.

14 de Abril de 1931/ 14 de Abril de 2007